Disculparán los (innumerables, sin duda) atentos y entusiastas lectores de este blog el abandono, pero decidí de improviso tomarme un merecido descanzo. Mi cerebro estaba embotado y no daba para más, había que bajarle a la tensión y pues bueno, el remedio fue trasladarse unos días a Costa Rica. ¡Pura vida mae!
El lugar elegido por la providencia para este engendro fue una zona de playas afrocaribeñas cercana a la frontera con Panamá: Cahuita, Puerto Viejo, Cocles, Punta Uva, Manzanillo.
Como podrán ver en la pequeña muestra fotográfica que realizó un servidor (click en cada imagen para ampliar), el paisaje esta para irse a morir en paz. Mucho azul, mucho verde, harta negritud, roots reggae, arroz, frijoles y leche de coco. Lee más »



