Inspirada en la entrópica novela El país de las últimas cosas de Paul Auster, la puesta en escena Regresa a mis pies de la compañía Cirko de Mente urga en las vivencias lúdicas con el fin de encontrar un antídoto para superar la propia miseria.
Los tonos sepia, la escenografía construída con material reciclado, la música de René Aubry y el gran talento circense de los actores, van envolviendo poco a poco al espectador en una onírica y por instantes asombrosa búsqueda.
Regresa a mis pies se presentará un fin de semana más, en “La Karpa” que les sirve de sede y laboratorio, en el estacionamiento del Museo Diego Rivera Anahuacalli, cerca de División del Norte y Tlalpan en la Ciudad de México. Un espectáculo que bien vale la pena.

Uno de los grandes del jazz,