
En Blue Note se conjugaron un puñado de genialidades, que lo llevaron a ser reconocido como uno de los mejores sellos discográficos (en general, no sólo de jazz) de todos los tiempos.
Obviamente en ello tuvieron que ver mucho sus increíbles fichajes: Jonh Coltrane, Paul Chambers, Cannonball Adderley, Art Blakey, etcétera; pero también el extraordinario equipo que contribuía a hacer de sus discos, auténticas piezas de coleccionista.
Ya les he hablado aquí de Reid Miles, el diseñador por antonomasia de sus portadas; hoy quiero nombrar a su ingeniero de sonido, Rudy Van Gelder, poseedor de un oído privilegiado para darle todo ese punch al estilo jazzístico conocido como hard bop.
Aquí un artículo de la web Matrix Hi-Fi, donde se hace una breve semblanza de su vida y obra, así como un análisis de esta última.