¿Qué fue de esos vagabundos?
Estuve releyendo Los vagabundos del Dharma de Jack Kerouac. Todo un clásico sin duda.
Esta novela escrita durante el “renacimiento” de San Francisco, cuando los beatniks prefiguraban la sacudida de fines de los sesenta, me trajo algo de amargura.
Las generaciones que se inspiraron en esta y otras obras para empezar una revolución de alcance mundial, basada en en amor al prójimo y demás lindezas hippies, fracasaron.
Sus hijos somos la manifestación más palpable.
Criaron a sus vástagos con “otros valores”, en una burbuja de buena voluntad, y los volvieron arrogantes idiotas con aspiraciones.
La mayoría se decantó por buscar una liberación individualusta, algunos incluso abandonaron esta meta y se dedicaron a sobrevivir el áspero mundo. Los inteligentes se volvieron cínicos y no les fue tan mal, pero en el proceso se llenaron de melancolía.
Me preguntó si alguno se iluminó, y si lo hizo, ¿porqué no volvió para mostrarle el camino a los atolondrados rezagados?
Cual buenos clasemedieros terminaron anclándose en sí mismos. La mayoría llegó a conocer el vacío, pero no el de la existencia (que precede al nirvāṇa), sino el que deviene de su vida banal.