Algo sobre Lucía Andrea Morett Álvarez
He seguido con atención en caso de Lucía Andrea Morett Álvarez, la chica mexicana que resultó herida en el bombardeo que realizó el ejército colombiano sobre un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en la frontera con Ecuador.
De poco más de una veintena de personas que se encontraban en él, sólo tres sobrevivieron, Lucía tuvo la fortuna de ser una de ellas.
Cuando se supo de su existencia, inmediatamente surgieron versiones que la calificaron como “guerrillera mexicana”, todas imprecisas y contradictorias. Algunas parecían estar basadas en fuentes no reveladas, otras sólo eran la opinión del “periodista”.
Todo era especulación. Pero una especulación perversa, porque irresponsablemente se presentaba como un hecho la vinculación de la muchacha con las FARC. Los más prudentes antepusieron la palabra “presunta” al calificativo de “guerrillera”. Pero nada más.
El día de ayer, sus padres y amigos se manifestaron negando las imputaciones, el cuerpo académico de la Universidad Autónoma de Chapingo le ofreció su respaldo, y aunque sea tímidamente la Universidad Nacional Autónoma de México (donde ella estudió la carrera de Literatura Dramática y Teatro) hizo lo propio.
Sin embargo, en los medios siguieron saliendo las notas que alimentaban la hipótesis de una “sección mexicana” de las FARC. Incluso hoy en El Universal sale una donde se dice que Lucía la dirigía. Algo que llamó mi atención es que ahora sí se menciona la fuente: el servicio de “inteligencia” colombiano.
De ello podemos extraer dos cosas:
1] Colombia tiene consolidada una red de espionaje en territorio mexicano funcionando a todo lo que da, o bien…
2] Colombia tiene una oficina de propaganda en territorio mexicano, dedicada a filtrar información (real o ficticia) a medios como El Universal, Crónica y Excelsior, para proteger sus intereses.
Lo primero ha sido negado tajantemente en no pocas ocasiones por el gobierno mexicano. Incluso el hecho ha causado alguna que otra tensión diplomática dado que de comprobarse esto, supondría que el Estado está renunciando o cediendo parte de su soberanía. Implicaría que este no puede realizar sus propias investigaciones para velar por la seguridad en el territorio nacional.
Con todo no es imposible. No sería la primera vez que el gobierno colombiano pasa por alto las fronteras.
Lo segundo, creo que es más que probable. Colombia realizó un ataque “ilegal” desde el punto de vista del derecho internacional, sobre un territorio que no era el suyo, sobre un campamento donde se encontraba gente dormida (según el propio presidente ecuatoriano) y, dado que Lucía no era ninguna combatiente, en un lugar donde se encontraban civiles.
El gobierno de Álvaro Uribe no tiene ningún empacho en decir que mata a mansalva a terroristas y narcotraficantes, finalmente comparte la misma versión cavernaria de su homólogo norteamericano. Para ellos un terrorista carece de derechos, cosa que muchos aplaudirán, sin darse cuenta de que ese pensamiento los pone en el mismo nivel. Es otro fundamentalismo.
Lo que el gobierno colombiano no está dispuesto a aceptar, es que en su guerra se lleva la vida de personas inocentes. Al igual que con George W. Bush en Iraq, para Uribe todos los muertos y heridos son culpables.
Las últimas declaraciones del canciller ecuatoriano Gustavo Larrea, apuntan que es posible que más mexicanos estuvieran en el campamento realizando labores de investigación.
Colombia, adelantándose a este hecho, estaría cubriéndose las espaldas, difundiendo por todos los medios que en México operaba una célula guerrillera, luego entonces, no mató a nadie que no estuviera implicado directamente.
Para reforzar esta hipótesis, podemos checar las declaraciones de funcionarios del gobierno ecuatoriano, que dicen que no era extraña la presencia de activistas, diplomáticos, periodistas y gente interesada en el canje humanitario de rehenes, en los campamentos que establecía el segundo de las FARC, Raúl Reyes.
Finalmente, este era la persona designada por la organización para establecer contactos con el exterior y supongo que no era muy difícil (militarmente hablando) ubicarlo. De ahí que haya sido un blanco fácil para un gobierno poco interesado en establecer negociaciones.
Lucía, pienso, se encontraba realizando actividades de investigación académica, en un lugar y momento equivocados. Y le creo porque yo mismo pude haber estado en sus zapatos.
Para un investigador (historiador es mi caso) no resulta imposible el acceso a campamentos insurgentes, yo y muchos otros (periodistas, cineastas, fotógrafos, analistas, miembros de ONG’s) hemos tenido la oportunidad de visitar alguno. Seguro, asumes el riesgo, pero si pasa algo malo y sales vivo, lo mínimo que esperas es que te dejen en paz.
Así pues, de toda la información que me llega, tengo dos opciones. Creerle las difusas fuentes de “inteligencia” colombianas, o hacerle caso a los amigos, profesores y familiares que salen a dar la cara por ella. Y a ella misma. Como leyeron, ya tomé mi decisión.
Actualización 7/marzo/08: incluso la embajada de Colombia niega la primera hipótesis, en carta enviada a El Universal aclaran:
“no existe autoridad colombiana en México que esté realizando investigaciones”
Surgen entonces las preguntas:
1] ¿mienten los reporteros del mencionado diario al señalar a las mismas como una de sus fuentes?
2] o suponiendo que estos sean veraces (aunque también un poco ingenuos) y alguien que se identifica como tal les esta pasando los informes, ¿con qué motivo lo hace?
Abril 11, 2008 a 11:30 am
En periodismo cuando se informa acerca de un proceso legal se habla de “presuntos” ya que bajo la ley toda persona es inocente hasta no comprobar lo contrario. Es por esa razón que usted lee en la prensa: esta persona es el “presunto” asesino, “presunto” violador. Su recriminación sobre uso de este adjetivo en los artículos es incorrecta.
Estoy de acuerdo: la respuesta mediática si ha sido desmedida. Pero hay que ser mas inteligente y franco aceptando que los organismos de inteligencia (mejicanos, colombianos) están en todas partes como las universidades.
Es cierto: a 2500 metros de altura es difícil distinguir con visión térmica que están haciendo las personas en un campamento en la mitad de la selva pero para estos casos y especialmente cuando se va a incursionar en territorio foráneo esta el equipo de tierra.
Tiene que indagar mas antes de comenzar a hablar de operaciones militares, investigue para saber como se triangula una posición antes de bombardear (equipo de tierra, inteligencia y triangulación) antes de decir que los asesinaron a mansalva y que la operación fue irresponsable.
No es cierto lo que usted dice cuando cita que la UNAM ha salido a defender a la estudiante, lo que han dicho hasta ahora es cierto: Lo único que saben es que era una estudiante sobresaliente, y no tienen la menor idea que estaba haciendo en Colombia. -De hecho no hay ningún record de su tesis de grado así como el tema estaba trabajando-.
El precio a pagar por el bombradeo fue alto. Ya no esta Reyes para negociar, un silencio total.
Respetable su posición pero no arraigada con los mejores argumentos.
Abril 11, 2008 a 11:57 am
Muy respetable también su crítica a mi artículo, pero debo decir que me parece que quien debe estudiar más el asunto y utilizar mejores argumentos es usted.
De atrás para adelante respondo:
1] La UNAM sí ha salido a defender a sus estudiantes, tanto a los que fueron asesinados como a la sobreviviente.
Las pruebas en [este], [este], [este], y [este otro] enlace.
Hay que verificar muy bien la información antes de tachar a alguien de mentiroso.
2] Afirmo que los asesinaron a mansalva porque todas las evidencias apuntan a que no hubo combate alguno, como inicialmente indicó el gobierno colombiano. Todos los muertos dormían.
Asimismo afirmo que la acción fue irresponsable por la sencilla razón de que causó un conflicto diplomático sin parangón en la región, agregaría por ello que además de todo fue estúpida.
No se mucho de operaciones militares pero algo sí de derecho internacional. Con el argumento del combate al terrorismo las convenciones de Ginebra son para muchos letra muerta.
3] Sobre los organismos de inteligencia hay varias cosas que decir, algunas ya las he apuntado [en este artículo]. En cualquier caso, si se tiene un poco de ética y suspicacia, el periodismo no puede aceptar las versiones que estos le filtran como una fuente fiable per se.
4] Finalmente, espero de mis lectores cierta atención, en ningún lado les recrimino a los periodistas el uso de la palabra “presunta”, por el contrario digo: Los más prudentes antepusieron la palabra “presunta” al calificativo de “guerrillera”. [...] Saludos. 8-)
Abril 17, 2008 a 7:18 am
Hola Juan Pablo.
Gracias por la respuesta.
Comparto este link para demostrarte que las FARC saben perfectamente de D.I.H
http://www.eltiempo.com/justicia/...
Y si quieres saber mas, puedes buscar :
“Muerte de los 11 diputados del valle”
Lee y me comentas.
Saludos.
Nickaro.
Abril 17, 2008 a 11:07 am
Condenable sin duda la errática política de las FARC, pero yo aquí no hablo de ellas, sino de Lucía Morett, defenderla a ella no es defender a la guerrilla, porque como digo en el artículo, yo creo su versión de los hechos.
Ella no es combatiente, ni enlace, ni líder de una célula mexicana, ni ningún otro dislate.
Otra cosa es que bajo tu lógica parece ser que si una parte del conflicto viola el derecho internacional y se conduce de maneras infames, la otra tiene derecho a hacer lo mismo.
El problema con esto es que ninguna de estas aceptará haber comenzado con la avalancha de mierda, ¿quien es el culpable de las atrocidades que se practican en la guerra colombiana?
¿Las FARC? ¿Uribe? ¿El ELN, el EPL o el M-19? ¿Los paramilitares? ¿El narco? ¿Una sociedad pasiva? ¿Los liberales que promovieron a sus guerrillas en los 50’s? ¿Los conservadores que las propiciaron? ¿Laureano Gómez? ¿Gaitán? ¿Los coroneles de la Guerra de los Mil Días? Yo la verdad no sé, ni siquiera sé si el buscar culpables conduzca a alguna solución duradera.
Lo que sí se es que la política de “a sangre y fuego” de los 50’s metió a ese país en una espiral de violencia, y que su actual reedición probablemente lo hunda en otra, muy profunda. Ojalá y me equivoque. En fin…, muchos saludos.
Abril 18, 2008 a 3:18 pm
Espero que la autoridad competente en Mejico investige y pueda responder: que hacia la estudiante de la UNAM en Colombia?.
Ni de un lado ni del otro, respeto de los derechos humanos por parte y parte.
Honestamente Juan Pablo, yo creo que el conflicto en Colombia no va a mejorar. Al contrario, ni Dios ni la mano del Estado estan en ninguna parte del territorio Colombiano.
Hace mucho tiempo deje de ver peliculas de terror. Nada se compara con lo que me entero gracias a los periódicos.
Colombia va mal, muy mal. Las cosas sobre las que leo no les caben en la cabeza nisiquiera a las personas que vivieron el genocidio en Rwuanda.
Amanecera y veremos.
Suerte con el blog voy a estar pendiente de él.
Saludos.
Abril 18, 2008 a 3:26 pm
Una última precisión, la estudiante estaba en Ecuador.
Y si, esta muy rudo ese problema, como quiera suerte.
Junio 6, 2008 a 3:03 pm
Juan Pablo, que gusto encontrar una voz que cuestiona y aporta, desde que sucedieron estos lamentables hechos en Ecuador y nos enteramos de la presencia de mexicanos en el campamento de las FARC, y a la luz del tratamiento dado en los medios de comunicación en general, asusta que no haya ningún aprecio al esfuerzo ya sea para investigar o para adherirse a una causa que haya motivado a estos jóvenes a acudir. Hablar de preparación profunda para quienes estudian ciencias sociales y humanidades debería pasar por comprender que los estudiantes tengan que ir a espacios donde están los fenómenos sociales que les apasionan, y qué decir de la solidaridad internacional y el internacionalismo (que las buenas conciencias creen que sólo practicó el Ché).
Nada justifica que haya sido bombardeado un campamento que no estaba en la zona de enfrentamientos, de ahí que puedes suponer que si vas a la selva y te pica un bicho mortal es parte del riesgo y ni modos, pero en estas zonas privan acuerdos para la seguridad, los militares colombianos actuaron con cobardía, haciendo las veces de sicarios de los USA, prestándose para crear zozobra e inestabilidad internacional, parece una cortina de humo provocada para tapar alguna otra maniobra, ningún gobierno se desgasta tanto para no sacar raja, las armas utilizadas denotan el involucramiento de altas esferas militares, se trató de un crímen a mansalva, con premeditación, y no se justifica ni con acusar a la FARC de traficantes o secuestradores, circunstancias ambas que son condenables y en las que se estaban dado pasos significativos, hacía años que no liberaban gente y esto estaba empezando a cambiar.
Un saludo para tí y tus lectores.
Enero 7, 2009 a 9:09 am
Juan Pablo y todos los demás…
En mi desesperación he encontrado tu sitio web y espero que sea un espacio de denuncia y de acción. En la edición de un períodico local el día de inocentes se publica en la portada una burla que atenta contra la integridad y dignidad de Lucia a quien tengo mucho aprecio, respeto y comprensión, como tu dices en algunas líneas, estaba en el lugar y momento equivocados y para colmo aqui en Quito se ha vuelto a retomar este tema con mucho irrespeto. Hoy, las cosas en Ecuador empiezan a tomar otro rumbo y medios escritos como el Comercio, Ultimas Noticias, entre otros están empeñados en opacar la gestión de uno de los mejores gobiernos de los últimos 40 años (es mi opinión personal) y denotar su posición imperialista ante hechos de “terrorismo” sin ningun fundamento objetivo como lo hacen en países desarrollados europeos con una fuerte base socialista que empieza a florecer a su mejor forma en América Latina. Les envío a todos los lectores el link del periódico en cuestion para que llegue a muchas personas y se pueda emprender acciones legales. Gracias, y tomo unas palabras escritas en uno de los muros de mi ciudad: “La lucha de los pueblos no es terrorismo”, Terrorismo? es un término gringo!
El link para la denuncia: http://www.ultimasnoticias.ec/noticiaUN.asp?id_noticia=24115&id_seccion=56
Febrero 19, 2009 a 4:58 pm
Que lastima que ignarantes como usted justifiquen la crueldad y brutalidad de los narcoterroristas de las FARC, quisiera tenerlo en mi pais (colombia) para que vea la realidad y la sufra en carne propia.
Febrero 19, 2009 a 6:10 pm
Estimado Santiago, lecturas simplistas y desatentas, insultos gratuitos y visones en blanco y negro como la tuya, han alimentado a la violencia en Colombia por más de medio siglo.
En el artículo no expreso opinión alguna sobre las FARC, critico sí, las políticas del gobierno colombiano, pero de ahí a justificar todas las acciones de los primeros hay bastante trecho.
La propaganda guerrerista ha vuelto a los actores involucrados en el conflicto y a algunos miembros de la sociedad refractarios a la crítica, cosa que aleja la posibilidad de cualquier solución duradera. Una pena.