El otro día les mostraba el trabajo de un maronetista que tenía incrustados los delirios de El Bosco en sus pesadillas.
Ahora les traigo a Alessandro Bavari, un fotógrafo de ascendencia italo-francesa que sufre (¿o goza?) del mismo mal.
Haciendo un uso exquisto del fotomontaje, Bavari imprime en imágenes digitales, la mezcla de los negativos contenidos tanto en la historia de cierto arte grotesco, como en su cabeza.
