Toda la imaginación

Acabo de empezar este maldito pliego y toda la imaginación se la ha comido la presentación.

No tengo claridad en la cabeza como para seguir escribiendo, tengo que pensar en voz alta para mantener algo de coherencia en ello, ya que de otra forma divago y cada polo de mi personalidad agarra su camino.

Aunque no lo parezca, eso es cansado. Así que por hoy ya le paro. Bienvenidos sean.