Quién no ha sentido la necesidad de hacer tabula rasa del pasado. Quemar las naves, mandar a la mierda lo aprendido, empezar de cero, renovarse.
Arvo Pärt en su obra que lleva por nombre dicha locución latina, traduce en notas mínimas y muy meditadas, esta actitud.
Principal exponente de lo que algunos les ha dado por llamar “minimalismo sagrado”, Pärt arranca de raíz el corazón del hombre, lo coge en su puño y lo aprieta hasta que se desvanece.
Hay, cómo no, un sentimiento trágico en su música, pero también liberador. No se puede ser otro sin pasar por la muerte y esta siempre es algo turbador. Un tránsito no excento de violencia.
Con todo al cruzar está la paz, el cese, la integración con el vacío, la reconciliación con lo que somos y con lo que dejamos de ser, el escenario puesto para continuar siendo.
La casa de las bellas durmientes del nobel japonés Yasunari Kawabata (1899 - 1972) es de una sutileza que corta. Las palabras justas, límpidas y penetrantes se suceden implacables, como el vaivén de un fuerte oleaje.
Eguchi, su protagonista, es un anciano que acude a una misteriosa posada en donde hombres viejos como él, pagan para dormir (sólo eso) junto a jóvenes desnudas.
La experiencia los aleja de la muerte, en apariencia. Y digo en apariencia porque por lo menos para Eguchi, significa introducirse en reflexiones que dejan la sensación de que algo va a terminar.
El final es rápido y preciso, como el corte de una espada manejada por el más experimentado samurái. La historia es triste y contiene la contundencia de lo inevitable. Leerla es un verdadero placer.
Acces to life es un proyecto de la agencia fotográfica Magnum y el Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria; en él se documenta la vida de personas infectadas por el VIH, que residen en nueve países “en desarrollo”, luego de que comenzaron a recibir el tratamiento antirretroviral de manera gratuita gracias a los esfuerzos coordinados por este último.
En la década de los 90 el SIDA pasó de ser una sentencia de muerte a una enfermedad crónica manejable, con una gran salvedad, esto es sólo para quienes tienen los recursos suficientes para sufragar los medicamentos. El Fondo Mundial creado en 2002, lucha por paliar y contrarrestar de algún modo esta cruel disparidad.
Hoy día las cifras indican que tres millones de personas en todo el mundo están vivos gracias al tratamiento antirretroviral para el SIDA auspiciado por el organismo. Sin embargo, no es suficiente.
Excelentes fotógrafos de la Magnum como Paolo Pellegrini, Steve McCurry y Eli Reed, enfocaron sus lentes hacia las historias de éxito, pero también de fracaso, del programa, con el objetivo de que dirijamos nuestra vista hacia dicha problemática.
En Blue Note se conjugaron un puñado de genialidades, que lo llevaron a ser reconocido como uno de los mejores sellos discográficos (en general, no sólo de jazz) de todos los tiempos.
Obviamente en ello tuvieron que ver mucho sus increíbles fichajes: Jonh Coltrane, Paul Chambers, Cannonball Adderley, Art Blakey, etcétera; pero también el extraordinario equipo que contribuía a hacer de sus discos, auténticas piezas de coleccionista.
Ya les he hablado aquí de Reid Miles, el diseñador por antonomasia de sus portadas; hoy quiero nombrar a su ingeniero de sonido, Rudy Van Gelder, poseedor de un oído privilegiado para darle todo ese punch al estilo jazzístico conocido como hard bop.
Aquí un artículo de la web Matrix Hi-Fi, donde se hace una breve semblanza de su vida y obra, así como un análisis de esta última.
Te encuentras tranquilamente en una loma frente al frontera, esperando al pollero que contrataste para que te ayudara a cruzar hacia Phoenix, Arizona.
En eso, ves a unos güachos acercarse. Tu nada debes, pero ellos te miran con actitud hostil. “¿Dónde esta la mariguana?, si no aparece te vamos a madrear” te dicen mientras te apuntan con sus armas de uso “exclusivo”.
Tú les explicas. “Mientes cabrón, estas esperando droga para pasarla, dime quién es tu pinche patrón y donde está o te madreo”.
Durante un atardecer interminable, ellos disparan su armas junto atu cabeza, te vendan los ojos, te golpean, abren tu boca e insertan un tubo por el que te llenan la barriga con algo parecido al alcohol.
Entre las uñas y la carne de tus manos tus pies el más modosito va insertando pedazos de madera, al final te las arrancan. Todo se pone obscuro, te desvaneces y ellos se van. Read the rest of this entry »
Disco seminal del organista Jimmy Smith, Root Down (1972) es un explosivo compilado de jazz funk y soul con algunos toques de blues, grabado en vivo en la ciudad de Los Ángeles, California.
El tema que le da nombre al álbum es bastante conocido por las generaciones más “jóvenes”, pues sirvió como base para la canción homónima de los Beastie Boys.
Es de destacarse también la versión que hace Smith del clásico “Let’s Stay Together” de Al Green, conocido por muchos gracias a que Quentin Tarantino lo incluyó en el soundtrack de Pulp Fiction.
En resumen, una obra imperdible para los que gustan de pasar la vida con harto ritmo y buen groove… Disfrútenlo.